lunes, 4 de febrero de 2008

¿Por qué nos convertimos en adictos al e-mail?

A pesar de intentar leer el e-mail sólo 2-3 veces al día, me sorprendo a mi mismo mirandolo de reojo o incluso contestando a algún email. Incluso llego a desconectarme totalmente de lo que estaba haciendo.

El otro día en Macys mientras iba a comprar tinta para escribir me encontré con Tina, una amiga de Darren. Estabamos hablando placidamente y yo no paraba de mirar mi Black Berry: "Tienes un nuevo mensaje". Me puse rojo cuando Tina me preguntó "¿Adicto al email?". A partir de aquí comenzó una larga conversación que intentaré ordenar en dos partes.

¿No estabas escribiendo ese artículo tan importante cuando recibiste un e-mail y te pusiste a contestar un email detras de otro? ¿Pasaron 30 minutos y ya no recordabas lo que estabas haciendo? ¿Te suena familiar? Si este no es tu caso quizá domines algún método de gestionar el correo. En este caso sería de gran ayuda que compartieras tus trucos.

¿Por qué nos convertimos en adictos al e-mail?

  • Inseguridades personales: Recibir correo nos hace sentir que alguien quiere hablar con nosotros, nace de una innata necesidad de relacionarnos tanto a nivel personal como profesional.
  • Los pequeños tiempos se suman: Cuando miro un e-mail me digo a mí mismo, "Es sólo un segundo". Incluso si mirar un e-mail te lleva solo un minuto cuando lo haces 30 veces al día has perdido de repente 30 minutos. Os invito a hacer el cálculo.
  • Miedo al fracaso y al cambio: Cuando luchamos por un objetivo personal o colectivo el futuro es incierto y requiere un cambio en nuestra vida. A pesar de que el cambio resulte en una mejor situación, nuestro ego se resiste. Inserta miedo en nuestro espacio interior, y empezamos inconscientemente a dar la bienvenida a las distracciones que nos apartan de nuestras tareas principales. El e-mail es simplemente una de esas distracciones.
  • Faltan objetivos: Nos aburrimos a falta de un objetivo. Creo que el aburrimiento es una de las principales razones por las que gastamos tiempo extra mirando correo o navegando por Internet. Incluso si tenemos un propósito, a veces este propósito puede no estar claro en nuestra mente.
  • Falta de conciencia: Cuando ejecutamos acciones diarias sin pesar, podemos flotar a la deriva a lo largo de los días. Apagar la mente sucede casi automáticamente, y antes de que nos demos cuenta, el tiempo ha pasado.
  • Los hábitos son cómodos: Consulta el e-mail es fácil y cómodo. Es más fácil que ir a correr o escribir este post. Lo que repetimos una y otra vez se convierte en hábito.

Continuará....

Trucos para rehabilitar a un adicto al e-mail. Próximo día en El Inconformista.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Un artículo muy interesante. Me he visto un poco reflejado pq yo tb tengo blacberry. Cuando he leído lo de multiplicar un minuto por cada mail que recibimos... me ha hecho pensar un poco...

Un saludo!

Por cierto, ya te lo he dicho en mi blog, pero quiero hacerlo en el tuyo: ¡Me encanta!

Anónimo dijo...

No quiero parecer un HOYGAN (se me olvidó la k en la blackberry) ;-)

Oscar dijo...

Hola Pedro,

gracias por comentar. A mi tambien me sorprendió lo del email. Desde el del trabajo sólo lo miro dos veces al día. Lo tengo bastante automatizado para borrar cosas, reenviar directamente y archivar, eso tambien me funciona.

A una cosa del openid no me funciona, no puedo ver tu perfil.

Un saludo!

Gracias por decirme que te encanta, hago lo que puedo.

Y lo de la blackberry son cosas del directo. Cuando más escribas mejor no te preocupes, hice el blog para compartir ideas y aprender.

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