viernes, 17 de octubre de 2008

Verdades funky para empezar el siglo. Parte III.

Continuación de Verdades funky para empezar el siglo.Parte II.



14. Vidas automontables.

La libertad es el nuevo virus. Cada vez más de nosotros estamos aflojando los grilletes mentales: la alternativa funciona. Las viejas formas de vida están siendo abandonadas. Más libertad implica más responsabilidad. Si no tomas decisiones alguien en tú lugar lo hará por ti. Y puedes estar seguro de que, quien lo haga, no se preocupará por tu bienestar. Nos hemos quedado solos. Somos entidades individuales. La nueva sociedad del bienestar está diseñada por IKEA. Viene en un paquete alargado y sin instrucciones.



15. Alimento para el alma. 

Más libertad implica más responsabilidad con aquellos que nos rodean. Las protestas anticapitalistas indican una frustración contra el orden institucional establecido. Pero en su mayoría no comprenden lo principal: el capitalismo de mercado global no es una ideología; no es ni bueno ni malo, ni correcto ni equivocado: simplemente es. El capitalismo de mercado es simplemente una máquina. Una máquina no tiene alma. Somos nosotros los que tenemos que desarrollar, a medida que avanzamos, el acompañamiento emocional del capitalismo global. La llamada brecha digital no es consecuencia de la tecnología como tal, sino más bien de nuestra incapacidad para crear un mundo en el que cada vez más gente tenga la oportunidad de desarrollar sus talentos.

16. Comercio-e(mocional).

Nuestra época es emocional. Hemos dejado de creer en la ciencia. Después de un siglo de pura fé científica, el escepticismo tomó posesión cuando las cosas que no podían ocurrir empezaron a ocurrir empezaron a producirse: Chernóbil, el sida, el virus ébola... Cuando la ciencia no puede proporcionarnos respuestas tranquilizadoras, sólo nos queda una cosa: lo que sentimos. Y así la auténtica competitividad debe ser construida alrededor de emociones e imaginación, algo de lo que raramente se discute en el mundo de los negocios.Nuestros sentidos hacen horas extras. La pregunta que la mayoría debe responder sería: ¿amamos a nuestros productos, socios y clientes? ¿están ellos apasionados con nosotros? Y la última prueba decisiva ¿cuantos de nuestros clientes se han tatuado el nombre de nuestra empresa en el brazo? Si Harley Davidson pudo conseguirlo ¿por qué no nosotros? Los sentimientos son más rápidos que el intelecto. Las emociones tienen preferencia de paso. La lógica debe esperar.


Lonely Hands, cortesía de Rickydavid.
17. Márgenes grises.

Todos hemos envejecido. Los sesentones son los nuevos treintañeros. ¿Es tu empresa consciente? A los chicos de las ideas les han salido arrugas, y los dólares les queman en sus atiborradas billeteras.

18. RIP, S.A.

¿Dónde deja esto a la empresa tradicional estándar? Respuesta: la gran empresa tal y como se ha entendido y construido a lo largo del siglo pasado está más muerta que viva. La sociedad mercantil fue construida desde el siguiente pilar: para utilizar todas las nuevas tecnologías era necesario el capital. Pero, ¿qué pasa cuando el capital deja de ser el recurso ilimitado que solía ser? ¿No necesitamos nuevas instituciones? La tecnología permite ahora sistemas globales autoorganizativos, los elementos autoorganizativos están presentes en Amazon y ebay. Internet prepara el camino para una economía de trueque interpersonal donde comerciamos con servicios y experiencias. El hecho que este material no pueda ser gravado plantea el primer problema a los gobiernos. La innovación tecnológica ha necesitado siempre innovación institucional, y seguirá necesitándola.

19. El tú en red.

El auge de las redes sociales y de los modelos de negocio creados por el cliente es un fenómeno increíblemente poderoso e interesante. Estas redes están ahí gracias a la tecnología, pero también existen por que tenemos una profunda y largamente insatisfecha sed por un sentido de comunidad. Todos queremos pertenecer; todos queremos triunfar sobre esa ausencia de comunidad. Esta necesidad humana ofrece uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo.


Y hasta aquí las "Verdades funky para empezar el siglo" en tres entregas. Espero te haya gustado y no te olvidés de dejar tus comentarios, pienso que puede surgir un interesante debate. Gracias por seguir leyendo El Inconformista. Si te gusto y quieres seguir leyéndome no te olvides de suscribirte.

5 comentarios:

Senior Manager dijo...

Esta secuencuencia de temas tan interesantes y casi concatenados, están resultando ser un producto muuuuuy adictivo, me gusta...tanto el sistema como el contenido...todo mut fresco y muy light...
SM

Jose Miguel Bolivar dijo...

Una serie excelente y totalmente recomendable. Es con diferencia la mejor síntesis de la realidad en que vivimos que he podido leer hasta ahora. Enhorabuena.

JM

Caelete dijo...

Buenos dias,
tengo en mi casa "Funky business", hace tiempo, pero tu haces referencia a "funky business forever".

¿es la seguna parte o se trata de una nueva edición?

Un saludo

Oscar dijo...

@senior: Intenté un resumen de este capítulo de forma directa y contundente y por vuestros comentarios no quedó mal. Es todo un orgullo saber que te ha gustado. Un saludo!

@jose miguel: Palabras como esas me hacen casi lebitar, gracias por los ánimos, se hace lo que se puede.

@caelete: Hola, es un nuevo libro totalmente, la idea es que como el tiempo ha pasado el mundo ha cambiado y lo que escribes ayer ya no vale hoy. Lo sacaron este año. Totalmente recomendable. Un saludo.

Pazo Power dijo...

Estupendo resumen de ideas! Mil gracias

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